La revocación de mandato, dijo Luis Carlos Ugalde, exconsejero presidente del IFE entre 2003 y 2007, es un “derecho de los agraviados”, no un derecho “de los que están felices con el gobierno y quieren corear masivamente durante meses al presidente de la República”. Mientras que para el analista Hernán Gómez, se trata de un ejercicio democrático.

En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, en el marco de los foros “FIL Pensamiento” se llevó a cabo la mesa “¿Que la nación se lo demande? Perspectivas ante el proceso de revocación de mandato 2022”.

En este sentido, Ugalde, Director General de Integralia Consultores, empresa de inteligencia legislativa y política, indicó que en los regímenes presidenciales la revocación de mandato puede ser un ingrediente de inestabilidad política porque cada presidente de la República que llega al cargo, sabe que tiene que enfrentar una segunda elección cuatro años después.

Así, advirtió, la consulta de revocación es un derecho de los agraviados no un derecho de los “porristas”.

Por su parte, Ramírez indicó que la revocación es un avance del sistema político. “En este país, el presidente de la República no es sujeto de un juicio político.

Hay revocación de mandato en 26 estados de la Unión Americana y en México es un avance, tenemos que reconocerlo, porque nos permite tener gobiernos que se obliguen a ser de mayor calidad”.

Hernán Gómez sostuvo que el país necesita mecanismos de democracia participativa como sí hay en otros países como Bolivia.

En este sentido, la revocación sentaría un precedente para que en el futuro se realicen otras consultas. “Es un instrumento que vamos a ir utilizando y vamos a ir aprendiendo”.