Bagdad, Irak * AP. La guerra en Irak llegó este viernes a su séptimo ano entre una reducción considerable de la violencia, pero también con llamados de legisladores para que se atiendan los problemas políticos y económicos que podrían frustrar los progresos en la estabilidad.
Luego de siete anos de guerra y decenas de miles de muertos, la violencia ha amainado sustancialmente en todo el país, sobre todo en Bagdad, aunque la insurgencia suní sigue fuerte en el norte de Irak.
De acuerdo con un recuento, al menos 288 civiles y efectivos iraquíes murieron en febrero, lo cual muestra una reducción de 63% respecto a los 769 que fallecieron el mismo del ano pasado.











