Habitantes de Chalco se alarman por una serie de tremores

"México * El Universal. Algo pasa en el suelo que comparte el DF y el Estado de México al oriente. El 8 de julio pasado los habitantes de Chalco se alarmaron por una serie de tremores que no se registraron en ningún otro lugar.

Dos años atrás y a 10 kilómetros de distancia, en la delegación Milpa Alta, cinco familias de la calle Vicente Guerrero despertaron por el estruendo que se escuchó debajo de sus pies, un hundimiento fracturó el suelo y sus viviendas se dañaron.

Carlos Vargas Cabrera es hidrogeólogo de la Universidad Autónoma Metropolitana, sus investigaciones indican que 13 municipios de la zona oriente del Estado de México presentan hundimientos de 45 centímetros anuales relacionados con la extracción del agua, y coincide con la Comisión Nacional del Agua.

El fenómeno, no atiende a límites territoriales y los hundimientos alcanzan a delegaciones capitalinas cercanas como Milpa Alta e Iztapalapa.

Tecomitl, la zona de Milpa Alta donde se registró un hundimiento súbito la madrugada del 8 de noviembre de 2009, está asentado en donde antes se encontrara el lago de Valle de Chalco, indicó Lucas León, el subdirector de Protección Civil de la demarcación.

Las cinco viviendas que quedaron inhabilitadas, pronto se demolerán, es imposible que en esos terrenos vuelva a haber casas alguna vez, dijo el funcionario, Lucas León.

Martha es una anciana que vivía en el número 8 de Vicente Guerrero, nos permitió entrar a su casa para observar cómo es que el techo no se ha colapsado porque lo sostienen unas vigas de madera. Ladrillos despostillados, una ventana rota, muros que parecen rasgados por una inmensa garra, son muestra de lo que aquí le ocurre al suelo.

En la colonia Avándaro, Valle de Chalco, vive Juan Reyes quien no duda en comentar que a su vivienda ""se la está tragando la tierra"" pues en los últimos años se ha hundido dos metros y medio.

""Yo pido una reubicación desde hace tiempo, pero no me hacen caso"", dijo.

La casa donde vive Ivonne Martínez, en la colonia El Molino, de Ixtapaluca, se encoge cada vez más, ""se va metiendo en la tierra"", dice esta mujer que habita en la calle Violeta desde hace más de 20 años y desde entonces ha visto que las dos accesorias que construyó su suegra han reducido su tamaño.

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