La exlideresa nacional del PRI, Dulce María Sauri, reconoció que su organización política llega a los 90 años en su expresión más reducida en los congresos del país y con sólo 12 gubernaturas, pero descartó que el proceso interno lleve "dados cargados", porque sería dar un balazo muy cerca del corazón al partido.
La diputada federal dijo que el proceso interno para elegir a la dirigencia nacional es el primer paso para una verdadera renovación del partido, la cual será de consulta abierta a la militancia.
Resaltó la importancia de la decisión del Consejo Político de autorizar a la presidenta del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Claudia Ruiz Massieu, que gestione ante el Instituto Nacional Electoral la organización del proceso interno, y sostuvo que esta es la única vía para abrir camino hacia adelante al PRI.
En 2002, por primera vez se eligió a la dirigencia nacional con voto directo a la militancia, cuando se enfrentaron las fórmulas de Beatriz Paredes y Javier Guerrero y de Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, quienes ganaron.
Dijo que la segunda ocasión fue después de la derrota de 2006, cuando Beatriz Paredes con Jesús Murillo Karam se enfrentaron con Enrique Jackson y Sara Latife. En esas dos ocasiones, la medida ayudó a que el partido iniciara el complicado camino hacia la recuperación.
La legisladora señaló que es muy importante el proceso interno, luego de que al perder la Presidencia de la República se perdió el eje articulador.











