La búsqueda de tres salvadoreños desaparecidos develó los restos de 21 cuerpos en una fosa común del panteón municipal Sagrado Corazón en Reynosa, Tamaulipas.
Autoridades ministeriales, en apoyo de peritos guatemaltecos y alemanes, realizaron durante 15 días la exhumación de los restos luego de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos solicitara atención a las exigencias de familiares de tres desaparecidos de El Salvador.
Por ello se logró que un fiscal Federal otorgara el permiso para abrir una de las fosas que se encuentran en este cementerio, situado sobre el bulevar Hidalgo en esta frontera.
María Isela Valdez Chaires, representante del Colectivo de Búsqueda de Personas 10 de Mayo, lamentó las condiciones en que se exhumaron los cuerpos pues dijo no se siguieron los protocolos para la conservación de los restos.
Comentó que los cadáveres fueron encontrados envueltos en cobijas, atados de pies y manos con alambres, desmembrados o embolsados.
El matrimonio formado por Juan Antonio Rabasa Robles y Griselda Beas Ornelas lamentaron que se haga más caso a la petición de búsqueda para extranjeros que para los mexicanos.
“Le pedimos al presidente de México que ponga atención en nuestros casos, que venga a Reynosa, que arregle ya la inseguridad que existe en esta frontera”.











