Un equipo de científicos descubrieron una población sana de demonios de Tasmania en el Suroeste de Australia, lo que ha despertado esperanzas para la supervivencia de esa especie, afectada por la propagación de un cáncer facial infeccioso.
El hallazgo de 14 ejemplares libres de la enfermedad constituye un importante avance para el programa Save the Tasmanian Devil, ya que el cáncer ha devastado más del 80 por ciento de la población de este marsupial.
El programa para salvar a este animal ha logrado inmunizar con una vacuna contra el virus a individuos que han sido liberados en el norte de Tasmania, pero ha habido problemas con los demonios sanos criados en cautiverio, pues al estar libres han muerto en las carreteras.
Los demonios fueron encontrados alrededor del área de Wreck Bay y Nye Bay, en el Sudoeste de la isla, y tienen edades comprendidas entre los 18 meses y los cinco años, “en buenas condiciones y, lo que es más importante, no tienen signos de enfermedad”, afirmó el científico Sam Fox, miembro de Save the Tasmanian Devil.
Explicó que la variación de edad en los animales sanos fue una buena señal para mostrar que la enfermedad no está presente.











