Ante las acusaciones de pobladores de una decena de comunidades del municipio de Molango, en Pachuca, sobre daños a la salud por la explotación de manganeso que realiza la empresa minera Autlán, el delegado de programas sociales del gobierno federal, Abraham Mendoza Zenteno, y directivos de la empresa dieron a conocer que se realizarán estudios que determine la relación de los trabajos mineros con el daño a la salud.
Griselda Bautista, presidenta del Movimiento Ambientalista para la Sierra Hidalguense, señaló que aún con los primeros acuerdos que se lograron con la intervención del gobierno federal, a través de Mendoza Zenteno, no hay conformidad de la población ya que la minera niega alguna afectación ambiental y a la salud.
Adelantó que de manera paralela a los estudios que realizará el gobierno federal, la población también llevará a cabo sus propias investigaciones, apoyados por una universidad de Texas.
“Hay varias inconsistencias, se acordó con la empresa que se tomarían muestras del agua de los ríos y manantiales de la región, sin embargo, ellos especificarán los puntos de donde se tomarán las muestras que no corresponden con las recargas de los polvos de manganeso que se vierten en los afluentes”.
Consideró que a diferencia de lo que señalan los directivos, entre ellos José Elías Sahab Haik, director corporativo de asuntos estratégicos de Autlán, de que no existen afectaciones al medio ambiente y a la salud, si hay un exceso de manganeso en el cuerpo es lógico que haya una afectación; la población se queja de daños en los ojos y en la piel, problemas respiratorios y estomacales.
La molestia por las afectaciones no sólo a la salud sino también ambiental con la desaparición de algunas especies de peces en los ríos, según señalaron, originó que al menos 10 comunidades del municipio se unieran y realizaran un bloqueo desde el 6 de septiembre, el cual fue levantado este fin de semana.











