Hecatombe en Kenia

Kenia * Notimex. Cadáveres decapitados, carbonizados, casas incendiadas con o sin sus habitantes adentro, comercios saqueados, miles de desplazados... una nación en crisis. Ése es el estado en el que se encuentra Kenia desde las elecciones presidenciales del 27 de diciembre del ano pasado, tachadas de fraudulentas por la oposición y la comunidad internacional.

Ni siquiera la iniciativa de paz conseguida el viernes por el ex secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, quien fungió como mediador entre el gobierno y la oposición, logró frenar el bano de sangre, que hasta el momento se ha saldado con al menos 900 muertos y unos 300 mil desplazados.

Así, la estabilidad de este país, en una región por demás explosiva, reveló no ser más que un espejismo tras el que se escondían problemas étnicos heredados de muchos anos atrás.

El presidente Mwai Kibaki fue declarado ganador de los comicios con 51.3% de los votos, contra 48.7% obtenido por su rival, Raila Odinga. Sin embargo, las elecciones estuvieron llenas de irregularidades y una oposición enardecida salió a las calles a exigir justicia.

El acuerdo logrado el viernes incluye cuatro puntos a corto y largo plazo para cesar la violencia y resolver la crisis humanitaria que han dejado las luchas tribales.