La exprimera dama Hillary Clinton asumió anoche de manera oficial la candidatura demócrata a la Presidencia de Estados Unidos y prometió que, de llegar a la Casa Blanca, no construirá un muro en la frontera con México.
“No construiremos un muro, en su lugar construiremos una economía en la que cualquiera pueda conseguir trabajo. Construiremos un camino a la ciudadanía para los (inmigrantes) que ya están contribuyendo a nuestra economía”, prometió la exsecretaria de Estado.
“No prohibiremos una religión, trabajaremos con nuestros aliados para combatir y eliminar el terrorismo”, aseguró.
En discurso de aceptación de la candidatura ante la Convención Nacional Demócrata, Clinton resaltó que será la primera vez que haya una mujer como candidata a la Presidencia y criticó la “división” que ha sembrado el Partido Republicano.
Ha hecho historia
Hillary Diane Rodham Clinton, madre y abuela, ex primera dama, exsecretaria de Estado y exsenadora, caminó los mismos pasos que su esposo, el expresidente William Clinton en 1993, y trazó un surco histórico para las estadunidenses.
Exaltada por sus partidarios como una abogada incansable a favor de los vulnerables o como ave de las tempestades por sus detractores, Clinton asume no sólo como la primera candidata presidencial de un partido mayor, sino como una de las políticas que genera más polarización en el país.
“La gente puede juzgarme por lo que he hecho. Y creo que cuando alguien anda en el ojo público, eso es lo que hacen. Así que estoy muy cómoda con lo que soy, con lo que defiendo y con lo que siempre he defendido”, dijo Clinton a la cadena PBS en 2014.
Nacida en Chicago en una cuna de clase media del suburbio de Park Ridge, Hillary fue educada en las escuelas élite de la costa este, primero en Wellesley College, una escuela de artes liberales para mujeres y después en la Universidad de Yale, donde se graduó como abogada.
Pero la leyenda de la dinastía Clinton nació cuando contrajo matrimonio en 1975 con un joven de Arkansas, igualmente ambicioso, al que conoció en Yale: William Jefferson Clinton.
Desde Little Rock, capital de Arkansas, Hillary dio los primeros pasos en un viaje de cuatro décadas que la llevaría no sólo al pináculo de la política estadunidense, sino también al sendero de la controversia.












