La aspirante presidencial demócrata Hillary Clinton aventaja a su rival republicano Donald Trump, con el 62 por ciento del apoyo de los votantes latinos registrados, frente al 23 por ciento para el millonario, reveló un sondeo de Fox News Latino.
La exprimera dama de Estados Unidos supera a Trump entre todos los segmentos demográficos de la comunidad hispana, pero en especial entre las mujeres latinas, donde goza del 67 por ciento de la intención de voto, comparado con el 21 por ciento para el magnate inmobiliario.
Entre los hispanos de origen mexicano, que representan el mayor porcentaje de los latinos en Estados Unidos, Clinton aventaja a Trump con el 67 por ciento de apoyo, frente al 21 por ciento para el precandidato conservador.
Del total de 27.3 millones de latinos elegibles para votar, equivalente al 11.9 por ciento del total nacional, se estima que un poco más de la mitad acuda a las urnas el próximo 8 de noviembre, para elegir al nuevo presidente de Estados Unidos.
Trump es criticado por miembros de la comunidad latina por sus propuestas para deportar a 11 millones de inmigrantes indocumentados, la mayoría hispanos, así como por sus declaraciones en las que tildó a los inmigrantes mexicanos como criminales.
La encuesta mostró, sin embargo, que Clinton tiene problemas de imagen con la comunidad hispana de Estados Unidos, que ha sido descrita como “el gigante dormido” de la política estadounidense, dado que su potencial de voto aún no se refleja al momento de la votación.
Un 56 por ciento de los votantes latinos registrados, tiene un punto de vista favorable para Clinton, pero un 41 por ciento guarda una opinión desfavorable de la exsecretaria de Estado.
Mientras que Trump es visto de manera favorable por apenas el 23 por ciento de los electores latinos, pero un 74 por ciento tiene una imagen desfavorable del aspirante presidencial republicano.
De hecho, siete de cada 10 votantes latinos consideraron que Trump solo busca la presidencia del país con fines de lucro personal.
Expertos coinciden en que si se mantienen las tendencias históricas de participación electoral, Trump deberá obtener al menos el 40 por ciento del voto latino, para ser competitivo contra Clinton en las elecciones de noviembre próximo, si resultan ser los candidatos presidenciales.
En 2012, el presidente Barack Obama obtuvo el 71 por ciento del voto hispano, frente a 27 por ciento para el republicano Mitt Romney, cuya imagen sufrió un descalabro entre los electores latinos a raíz de su propuesta de una “autodeportación” de indocumentados.
Expertos coinciden por ello en que el electorado latino podría jugar un papel central en las elecciones presidenciales de 2016, a raíz de su peso político en estados como Nevada, Colorado y Florida, donde pueden convertirse en el fiel de la balanza en comicios competidos.
Aunque más de 13 millones de latinos podrían votar en noviembre, su poder político es más decisivo en ese puñado de estados porque se trata de entidades “columpio”, que pueden inclinarse en favor de demócratas o republicanos y ser definitorias en el desenlace nacional.
A diferencia de los latinos que votan en California -que históricamente vota a favor de los demócratas en elecciones presidenciales-, o en Texas -que se inclina por los republicanos-, los electores hispanos de esos estados tienen el potencial de incidir en el resultado de los comicios, como en 2008 o 2012.
Como Estados Unidos no celebra una elección nacional donde el voto popular es determinante, sino 50 elecciones estatales en las que se acumulan los delegados necesarios para obtener una mayoría de los 538 miembros del Colegio Electoral, el peso electoral de los estados es diferenciado.
En 2012, Obama no solo ganó los estados tradicionalmente demócratas, sino también Florida, Colorado, Nevada, Ohio y Virginia, por lo que arrasó a Romney con 332 votos electorales contra apenas 206.












