El Estado Islámico ha exportado al corazón de Europa los métodos más inhumanos para extender el terror. En la matanza del viernes en París, siete yihadistas divididos en tres comandos coordinados se hicieron estallar para morir asesinando. Un octavo falleció tiroteado por la policía. El presidente François Hollande aseguró que las 129 muertes contabilizadas hasta ahora en la capital francesa son obra del Estado Islámico (ISIS en sus siglas en inglés), en una “guerra” en la que Francia será “implacable”. La policía ha identificado a un francés entre los asaltantes y ha encontrado un pasaporte sirio junto a una víctima de una de las explosiones junto al Estadio de Francia. Grecia confirmó que un hombre con esa identidad entró en octubre en Europa por una isla griega.
Lo aseguró en la mañana del viernes por vez primera el presidente François Hollande. “Es un acto de guerra que ha sido cometido por Daesh [acrónimo del Estado Islámico, ISIS en sus siglas en inglés] contra los valores que defendemos”.
El ISIS se atribuyó la autoría. El grupo yihadista mencionó a “ocho hermanos” con bombas, fusiles de asalto y cinturones explosivos y añadió que los lugares atacados —zonas de ocio en el centro de París y las proximidades del campo de fútbol— se eligieron “minuciosamente”.
El fiscal de París, François Molins, encargado de las investigaciones antiterroristas, aseguró anoche que en la matanza participaron “tres equipos de terroristas coordinados”. Uno a bordo de un coche, desde el que dispararon a clientes de restaurantes y terrazas en el centro de la ciudad. Mataron al menos a 34 personas y en el lugar se recogieron un centenar de casquillos. Un segundo, el que atacó la sala de fiestas Bataclan. Asesinaron a 89 personas. Y el tercero, el que hizo estallar explosivos junto al Estadio de Francia.
En los tres escenarios, un total de siete terroristas se inmolaron con artefactos construidos con idéntico material y reforzados con tornillos para aumentar su letalidad.El discurso de Hollande.“Las fuerzas de seguridad han vuelto a intervenir en condiciones extremadamente difíciles y los terroristas, han resultado muertos. Quiero también manifestar nuestra admiración por todos los servicios –médicos, bomberos, protección civil- que han estado ayudando toda la noche. Hay muchos heridos, heridos graves y otros en estado de choque por lo que han vivido. Querríamos estar ahí, entre todos los que han visto cosas horribles para decirles que vamos a combatir, que seremos implacables, porque cuando los terroristas son capaces de hacer estar atrocidades, deben estar seguros de que tendrán enfrente a una Francia decidida, a una Francia unida, a una Francia en bloque y a una Francia que no se dejará impresionar, incluso si hoy expresa una emoción infinita por este drama y esta tragedia que es una abominación, porque es una barbarie.
Otra prueba fundamental es el hallazgo de un pasaporte sirio junto al lugar en el que se suicidó un yihadista en las cercanías del Estadio de Francia. Pertenece a un ciudadano sirio nacido en 1990. Las fuentes policiales consultadas confirmaron el hallazgo, pero rechazaron concretar si la documentación la portaba o correspondía a uno de los terroristas, como parece.
Otro hilo de la investigación ha llevado hasta dos automóviles de color negro —un Seat y un Polo— utilizados por los atacantes. La policía sospecha que algunos de los terroristas o sus cómplices procedían del país limítrofe con Francia. El Polo fue alquilado por un francés en Bélgica”.












