Eventos socioeconómicos de gran escala, como los conflictos bélicos o las recesiones, han dejado una huella palpable en el comportamiento del cambio climático, afirmó Francisco Estrada Porrúa, del Centro de Ciencias de la Atmósfera (CCA) de la UNAM.
En ese sentido, explicó que a lo largo del siglo XX se aprecian tres etapas muy diferenciadas: “De 1900 a la década de los 60 el calentamiento fue moderado; después su tasa de incremento se multiplicó por tres, y posteriormente disminuyó, justo cuando los 90 estaban por concluir”.
A fin de entender las razones de ello, Estrada Porrúa se involucró en un estudio, publicado en la revista Nature Geoscience, que lo llevó a detectar un pequeño periodo de enfriamiento que duró de los años 40 a los 60, dio a conocer el sitio UNAM Global.
Por ello, el universitario se dio a la tarea de cruzar datos, escudriñar mediciones históricas de gases de efecto invernadero y cotejar qué había pasado a nivel económico por esas fechas.
En el clima siempre hay un retraso entre lo que hace el hombre y la respuesta de la temperatura, por lo que era preciso analizar los acontecimientos previos a dicha baja. Así, el periodo estudiado estuvo marcado por tres acontecimientos relevantes: la Primera y Segunda guerras mundiales, con la Gran Depresión en medio de ambas, indicó el académico de la UNAM.
“Si consideramos la magnitud de cada episodio y el poco espacio entre uno y otro —todos se dieron en tres décadas— entenderemos por qué en este lapso hubo una actividad industrial muy baja que dio pie al mayor decremento de emisiones de gas”, resaltó.
Ello, sumado a un proceso conocido como forzamiento radiactivo —cambio en el calor entrante o saliente de un sistema climático—, generaron este fenómeno inédito, agregó.
Sobre por qué el calentamiento global se disparó a partir de los años 60, el experto destacó que ello se debe al boom económico registrado tras estos conflictos armados y a la recuperación de Europa.











