El huracán María desató toda su fuerza sobre la isla de Puerto Rico arrancando árboles de raíz y golpeando con vientos huracanados e inundando dos tercios de la isla de 3.3 millones de habitantes.
El huracán que ya dejó siete muertes en la isla de Dominica, según fuentes oficiales, tocó tierra como Categoría 4 y vientos de 240 kilómetros por hora a las 6:15 horas de ayer cerca de Yabucoa, unos 72 kilómetros al sureste de la capital San Juan, informó el Servicio Meteorológico Nacional.
El centro del huracán María salió de Puerto Rico por el noroeste de la isla para continuar su paso por otras islas del Caribe, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH). María disminuyó a un huracán Categoría 3 en la escala Saffir-Simpson -de un máximo de cinco niveles- y ahora la fuerza de sus vientos es de 185 kilómetros por hora, señaló la dependencia en un boletín.
Carlos Mercader, portavoz del gobernador de Puerto Rico, describió en las primeras declaraciones a la prensa el paso de la tormenta como “una devastación total” de “proporciones históricas”.
María provocó la muerte de siete personas en Dominica. Gaston Browne, primer ministro de Antigua Barbuda, dijo a la prensa que se había comunicado con su par de Dominica, Roosevelt Skerrit, cuya casa fue devastada por María, y que éste le confirmó esa información.
La ferocidad de la tormenta destrozó dos radares del Servicio Meteorológico Nacional en Puerto Rico y se esperaba que causara apagones generalizados que podrían durar meses.
Miles de puertorriqueños atendieron llamadas para ir a refugios de emergencia. „A las 2:30 a.m. contamos con diez mil 59 refugiados y 189 mascotas (en refugios)“, escribió en un tuit el gobernador de la isla, Pedro Rosselló.
Informes de inundaciones en casas y la interrupción de comunicaciones en Humacao, justo al sur del famoso parque nacional El Yunque, fueron registrados por la prensa boricua.
Más de 700 refugiados en el estadio deportivo Coliseo Roberto Clemente tuvieron que desalojar la planta baja debido a una fuga en el techo, mientras que los empleados debieron utilizar una cadena para evitar que las puertas se abrieran, según esos reportes.
Justo antes de tocar tierra, el Servicio Meteorológico Nacional, a través de la radio local, advirtió a los residentes en estructuras con techos débiles que se cubrieran en cuartos interiores o bañeras con colchones como cubiertas.
El poderío de María, no visto en 80 años en la isla, hizo a las autoridades lanzar un ultimátum a los residentes para “evacuar o morir”.
María se convirtió en el primer huracán de Categoría 4 o más fuerte en golpear el territorio Libre Asociado a Estados Unidos, desde el catastrófico huracán San Felipe Segundo en 1928 que mató a miles.
El huracán María devastó antes la isla de Dominica y luego golpeó las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.












