La Iglesia católica lamentó los costos de la democracia, puesto que en época de precampañas y campañas políticas, los ciudadanos son bombardeados y deben “tragar” mensajes políticos en contra de su voluntad.
Agregó que no hay diferencia entre unas y otras, porque los precandidatos únicos “son entronizados sin menor competencia, como en el caso para obtener la Presidencia de la República”.
Propuestas no viables
En el editorial “Precampañas y más campañas” publicado en el semanario religioso Desde la Fe, afirmó que éstas no presentan propuestas viables, tienen vacíos sentimentalistas, con canciones fofas y huecas que son dirigidas a los partidos políticos para que elijan entre una “supuesta” variedad de precandidatos.
Advirtió que los precandidatos no son conocidos por su plataforma o propuestas, “sino por relumbrones y dotes particulares, hambre, sueños y visiones, pretendidas virtudes personales o pedigrí político por linajes dinásticos y familiares”.
El texto argumentó que las precampañas pretendían que dentro de los institutos políticos existiera un ejercicio democrático, para que escogieran en condiciones reales de competitividad y lanzarán a las personas más idóneas a la campaña.
Agregó que uno de los beneficios era la austeridad en este período del proceso electoral, para consolidar los principios electorales señalados en la Constitución, pero esto no ocurre y el gasto se mide en millones de pesos y de spots en radio y televisión que no generan ganancias en los concesionarios por trasmitir los mensajes.
Spots
Tan sólo en el periodo de precampañas que va del 14 de diciembre de 2017 al 11 de febrero, detalló el artículo, en los mexicanos rezumbarán más de 11 millones de spots “como una plaga”.
Resaltó que no sólo se trata de la ocupación del espacio radioeléctrico con motivos electorales, sino que además hay dispendio de recursos económicos que se suman al de las campañas a iniciar en marzo.











