La Iglesia católica respaldó la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el análisis para construir un marco regulatorio sobre inteligencia artificial en México y afirmó que este exige una alianza educativa renovada entre la política, las instituciones educativas y las familias.
A través de su editorial Desde la Fe, recordó la encíclica del papa León XIV denominada Magnifica Humanitas, la cual aborda la relevancia de garantizar la protección de la dignidad humana y educar a las nuevas generaciones en un mundo donde la tecnología moldea la manera de pensar, aprender y relacionarse.
En ese sentido, indicó que existen tres desafíos y destacó la respuesta que propone el papa para el ámbito educativo y que merecen convertirse en parte del debate público.
Explicó que el primero es el desafío sociopolítico, pues aseguró que la educación de calidad sigue siendo una deuda para millones de personas y la revolución tecnológica amenaza con ampliar aún más esa brecha entre quienes tienen acceso a herramientas, formación y acompañamiento, y quienes están quedando rezagados.
Añadió que regular la IA también debe aportar normativas para evitar que la innovación profundice las desigualdades y garantizar que cualquier estudiante pueda acceder a una educación que los prepare para este nuevo escenario.
Detalló que el segundo es el desafío pedagógico, “porque no basta con incorporar computadoras o aplicaciones a las aulas. Los planes de estudio, los métodos de enseñanza y la formación permanente de los docentes necesitan responder a las realidades que enfrentan”.
Precisó que el tercer desafío es el intelectual y sapiencial, “pues rodeados de información, existe el riesgo de acostumbrarnos a respuestas inmediatas mientras perdemos la capacidad de formular buenas preguntas, de investigar, de reflexionar y de discernir”.











