Impulsan nuevo museo comunitario en La Venta

Impulsan nuevo museo comunitario en La Venta

Los olmecas fueron la civilización madre de las culturas mesoamericanas y la más antigua, data del año 400 a. C. También fue la primera en formar asentamientos humanos como la villa La Venta, en Huimanguillo, donde arrancó un proyecto para crear el primer museo comunitario de dicha cultura en una prisión que albergó a multihomicidas y narcotraficantes.

La Venta es una población petrolera habitada por unas 15 mil personas que buscan el “renacimiento” cultural, artístico y turístico de una villa marginada y estigmatizada por el narcotráfico y el huachicoleo.

Sus vecinos están decididos a ceder al museo sus colecciones privadas de piezas originales, halladas bajo tierra durante el proceso de su fundación, hace más de 50 años, pero sólo si el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se compromete a exhibirlas sin que las familias pierdan el derecho.

José Orrante Weber Burque, un médico cirujano de esta comunidad, mostró por primera vez su colección privada de figuras, la cual ha sido resguardada por su familia durante tres generaciones.

Se trata de un jarrón de estuco y piezas en miniatura elaboradas por la civilización olmeca, en ellas se muestran rasgos distintivos de aquella antigua población, toda una compilación de esculturas que podrán ser admiradas en el primer museo comunitario.

“La Venta carece de justicia histórica, veamos lo que es Palenque y veamos lo que es La Venta. La zona no ha sido impulsada”, expuso.

Al igual que la familia Orrante Weber, que compartió su colección olmeca, decenas de vecinos mantienen en su poder esculturas en miniatura, jarrones, joyas en obsidiana, jade y collares que no han sido mostrados en público y que, probablemente, podrán estar pronto en exhibición.

El promotor cultural Charlie Valentino León Flores Vera, quien ofreció un recorrido a través de la prisión que operó durante 35 años con una población cercana a 100 reos y que en 2015 fue cerrada por las autoridades, explicó que sus instalaciones se encuentran en óptimas condiciones para su remodelación.

“Se trata de un lugar que albergó a asesinos y delincuentes de alta peligrosidad y estamos en el proceso de la transformación de un museo-escuela. Vamos a dar talleres de escultura en piedra, concreto y en fierro, vamos a dar clases de pintura al óleo y acrílica para realizar murales con relieves; tenemos que estar a la vanguardia en un lugar tan importante para recibir a los turistas”, detalló.

Para Hilario Díaz, coordinador del proyecto del museo comunitario y la academia de artes La Roca, “ellos [los vecinos] están dispuestos a donar sus piezas”, pero en un sitio “acorde y adecuado para su exhibición como en este antiguo reclusorio”.