El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tiene una deuda de 2.5 billones de pesos por el régimen de pensiones y jubilaciones de ex trabajadores, lo que representa un riesgo para la viabilidad financiera a largo plazo del Instituto, advirtió su director general, Mikel Arriola Peñalosa.
Al comparecer ante la Comisión de Seguridad Social del Senado de la República, Arriola Peñalosa explicó que el Instituto tiene una deuda de 12 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, de 2.5 billones de pesos, por las pensiones y jubilaciones de ex trabajadores.
Indicó a partir del 2018 el gasto en pensiones crecerá 10 mil millones de pesos, por lo que se debe encontrar el espacio para "acomodar" esa presión del gasto.
Destacó que se requiere hacer un manejo del gasto "astringente", a fin de mantener la disciplina financiera, la cual de continuar como se ha desempeñado en los últimos años se podría llegar a 2035 con "buenas finanzas".












