México * EFE. Los cuerpos de dos mexicanos indocumentados que murieron en un accidente de tráfico en California fueron repatriados ayer por una companía mexicana que ofrece un nuevo seguro de traslado para casos de muerte en Estados Unidos.
Los fallecidos, Emilio Sántiz Méndez y Salvador Díaz Díaz, eran cunados, procedían del poblado de San Juan Chamula, en la sierra de Chiapas, uno de los estados más pobres del sur de México, y llevaban ocho meses en Estados Unidos trabajando como obreros de la construcción.
Los restos mortales de los chiapanecos son los primeros que llegan a México desde que el grupo SEP empezó a comercializar en septiembre del ano pasado un seguro fúnebre de repatriación a través de su oficina en California del que ya se han vendido más de 20 mil pólizas.
El servicio consiste en un certificado de repatriación que, por un pago único de 30 ó 50 dólares, garantiza a cualquier inmigrante legal o indocumentado que si muere en Estados Unidos, sea cual sea el motivo, será repatriado a su país de origen sin otro costo adicional.











