La incertidumbre económica ocasiona que los consumidores de ingresos altos pospongan la compra de autos de lujo y SUVs.

Antes de 2019 la venta de estos segmentos se sostenía con un ritmo de crecimiento moderado, mientras que los autos más económicos presentaban la mayor caída en comercialización; sin embargo, el año pasado, la incertidumbre también afectó a estas categorías.

“Durante 2017 y 2018 los segmentos más afectados fueron los de menor precio, como los autos compactos y subcompactos, por el incremento de precios, las tasas de interés y la inflación que le pegó más a los consumidores de ingresos bajos y medios”, dijo Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

“En 2019 los perfiles de mayores ingresos también están en una situación de incertidumbre y desconfianza que lleva a que las decisiones de compra se posterguen”.

De acuerdo con los distribuidores, la situación común en las agencias con los consumidores de ingresos altos es que se toman la molestia de escoger el auto, hacer la prueba de manejo, integrar su solicitud de crédito, el expediente y cuando les autorizan el préstamo, desconfían de realizar la compra.

El año pasado, la venta de SUVs disminuyó 7.3%, cuando en 2018 apenas cayó 0.6%.

Honda, la marca líder en SUVs, colocó tres mil 643 unidades menos, pues las camionetas CR-V, BR-V y Pilot tuvieron una menor demanda, aunque la HR-V incrementó 31.5% sus ventas.