A través de sus delegaciones de Baja California, Sinaloa y Nuevo León, la FGR incineró más de 33 toneladas de narcóticos, relacionados con carpetas de investigación iniciadas en dichos estados. En Baja California destruyeron más de 19 toneladas: 14 de marihuana, cuatro de metanfetamina, así como 39 kilos de clorhidrato de diacetil morfina, 10 de cocaína y 97 de fentanilo. En Sinaloa se incineraron 4 toneladas de hidróxido de sodio, 2 de cloruro de amonio, 1 de acetato de plomo y 1 de clorhidrato de metilamina. Manuel Espino / El Universal











