México, D.F * El Universal. Los residentes de una aldea indígena en la que pistoleros mataron a un observador finlandés de derechos humanos y a un activista mexicano, exigieron el lunes que el gobierno federal envíe al Ejército y la policía, pues dicen vivir amedrentados y en general aislados del resto del mundo.
La petición provino de la organización Ubisort, de los indígenas triqui, a la que grupos izquierdistas culparon del ataque del 27 de abril contra la caravana de los activistas en las afueras del poblado de San Juan Copala, Oaxaca.
''En muchísimas ocasiones hemos pedido la presencia del Ejército, la presencia de los cuerpos de seguridad, porque nosotros no tenemos nada que ocultar'', dijo Anastasio Hernández, vicealcalde del pueblo.
''Lo que queremos es que se restablezca el orden allí a través de la seguridad pública del estado''.
La larga disputa entre Ubisort y un grupo indígena rival, conocido como Multi, ha dejado al pueblo sin maestros y ha hecho que sea peligroso viajar por los caminos de terracería que llevan a ese poblado en las montañas.De igual forma, más de 50 organizaciones feministas solicitaron a la ONU, la OEA y al Comité Internacional de la Cruz Roja que coadyuven con el Estado mexicano para establecer medidas que ayuden a la distensión en la zona indígena triqui de Oaxaca. En un documento que entregarán al Grupo de Trabajo de Seguimiento a la Violencia en la Zona Triqui de la Cámara de Diputados, pronunciaron por la erradicación de la violencia en la zona y el establecimiento del diálogo entre las partes en conflicto.











