Ineptitud municipal

Ineptitud municipal

Grave error comete el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez al permitir que un inexperto funcionario encabece el proyecto más ambicioso de rescate a parques en la capital del estado.

Carlos Othoniel Vázquez Salazar, sobrino del exgobernador Pablo Salazar, hoy es titular de la dirección del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura, desde donde, extralimitando sus funciones, pretende controlar los proyectos de infraestructura para todo los parques municipales.

El funcionario particularmente se “apropió” del proyecto de remodelación de la Calzada de los Hombre Ilustres, que con recursos federales por 20 millones 250 mil pesos, el Ayuntamiento Municipal pretendía mejorar con espacios de mayor impacto social, pero hoy la misma sociedad exige que antes de iniciar la obra las autoridades ambientales inicien una investigación de fondo para conocer los alcances y desventajas del proyecto.

La injerencia y capricho del inexperto funcionario al solicitar la colocación de luces y mobiliario que afectan el arbolado en la zona, ha provocado que incluso por la Cámara de Diputados que fijara un posicionamiento solicitando al Ayuntamiento Municipal de Tuxtla Gutiérrez considerar las condiciones en el desarrollo de la obra, que podría afectar el ecosistema de uno de los pulmones más importantes de la Zona Metropolitana.

El proyecto, que tendría que haber sido presentado por la Secretaría Municipal de Infraestructura, fue cuestionado porque podría afectar el arbolado de la zona, provocando el desalojo diversas especies animales que transitan entre la Calzada de los Hombres Ilustres, anteriormente llamado Parque Madero, donde albergó el primer zoológico de Tuxtla y cuenta con espacios culturales importantes, como los museos Regional de Chiapas, de Paleontología y Botánico; el Jardín Botánico “Faustino Miranda” y el Teatro de la Ciudad “Emilio Rabasa”.

El funcionario municipal es totalmente inexperto tanto en los temas ambientales, constructivos y de desarrollo urbano. Los logros del otrora pablista residen básicamente en conocer promotores artísticos de la Ciudad de México, con quienes negoció, y, negocia aún, la llegada de grupos musicales a Chiapas.

Pero su interés por los proyectos donde se concentran grandes cantidades de dinero no es nuevo, durante el Gobierno de Pablo Salazar (2000-2006) se “sirvió con la cuchara grande”. Era el encargado de traer a Chiapas eventos artísticos donde se sabe firmó convenios con una televisora nacional, que le entregó un contrato de exclusividad por un par de señoritas cantantes, que tiempos después se hicieron amigas personales del exgobernante.

Tiempo después, cuando culminó el periodo de Gobierno de Pablo Salazar, Carlos Othoniel Vázquez Salazar, fue investigado por su presunta responsabilidad en el desvío de recursos. Además se le investigó por el homicidio de un joven.

Dicha investigación establecida por las autoridades policiales inició por haber sido la última persona que conversó con un joven que murió apaleado, crimen que nunca se aclaró y el caso -misteriosamente- fue cerrado.

En tiempos más cercanos el hoy nombrado director del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura, ha ofrecido servicios como organizador de eventos de corte social y mayormente promoviendo música en su restaurante particular “Glam”, pero en ningún caso cuenta con la experiencia para encabezar proyectos de alto impacto para la Zona Metropolitana.