En mayo pasado los precios al consumidor en el país registraron una disminución mensual de 0.50 por ciento, resultado del descenso en algunos productos energéticos y agropecuarios, y con ello la inflación anual se ubicó en 2.88 por ciento.
En su reporte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) informa que en el mismo periodo de 2014, los datos correspondientes fueron de una reducción de 0.32 por ciento en la inflación mensual y de un incremento de 3.51 por ciento a tasa anual.
Grupos financieros previeron que los precios al consumidor registrarían una disminución de 0.45 por ciento y la inflación general anual se ubicaría en 2.92 por ciento, muy cerca de su nivel mínimo histórico.
Con este dato, la inflación general a tasa anual se ubica en un nivel mínimo histórico desde 1970, cuando inició el registro del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
El dato incluso estuvo por debajo del 2.91 por ciento registrado en noviembre de 2005 y dentro del objetivo para todo 2015, de 3.0 por ciento, más/menos un punto porcentual.
Entre los productos que registraron las mayores bajas en sus precios, menciona la electricidad con 23.30 por ciento, el jitomate con 12.58, el limón con 13.59, el huevo con 12.27 por ciento, la cebolla con 9.35, otras frutas con 5.28 y plátanos con 4.34 por ciento.
Por el contrario, añade, los productos con las alzas más importantes en sus precios están: chile poblano con 25.44 por ciento, chile serrano con 22.93 por ciento, papaya con 14.87, otros chiles frescos con 12.43 por ciento, así como papa y otros tubérculos con 6.25 por ciento.
El organismo precisa que el índice subyacente avanzó 0.12 por ciento mensual y 2.33 por ciento a tasa anual, a consecuencia de las alzas en los precios de las mercancías y de los servicios de 0.08 por ciento y 0.15 por ciento, respectivamente.
Respecto al índice de precios no subyacente, reporta que éste tuvo una caída mensual de 2.40 por ciento y una tasa anual de 4.64 por ciento, aunque el descenso fue resultado de bajas de 1.37 por ciento en los precios de los productos agropecuarios y de 3.05 por ciento en los precios de los energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno.











