La inflación confirmó el año pasado por qué es considerada el impuesto de los pobres, pues fueron los más afectados. La inflación nacional llegó a 7.4 % durante 2021 y fue la mayor de los últimos 21 años, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Sin embargo, nueve estados padecieron carestías de 8.2 a 9.5 %. Se trata de Zacatecas, Baja California, Durango, Sinaloa, Coahuila, Chihuahua, Tlaxcala, Oaxaca y Guerrero, donde habitan 26 millones de personas, es decir, uno de cada cinco mexicanos. Los zacatecanos padecieron la mayor inflación del país, cuyo nivel llegó a 9.5 % el año pasado, donde casi la mitad de su población se encuentra en situación de pobreza, señala el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Destacan también Tlaxcala, Oaxaca y Guerrero, donde seis de cada 10 personas son pobres. En el primer estado la inflación alcanzó un nivel de 8.9 % y en los otros dos, de 8.4. Para el subgobernador del Banco de México (Banxico), Jonathan Heath, los resultados de la inflación muestran que “la situación es grave” en el país y señalan “la persistencia de un problema más inercial y hasta estructural”.
Especialistas de México, ¿cómo vamos? opinaron que el gobierno debe reaccionar con un programa social que permita a las familias más vulnerables tener acceso a alimentos, a pesar de que el incremento de los precios se debe, en gran medida, a los efectos de la pandemia de covid-19 en las cadenas de suministro.
Jonathan Heath externó su preocupación sobre la llamada inflación subyacente, considerada la más dura por incluir los bienes y servicios con precios menos volátiles, y cuya tendencia amenaza con extender la cuesta de enero. Analistas de Banorte prevén que la inflación subyacente escalará a más de 6 % en los primeros meses de este año, después de alcanzar un nivel de 5.9 % en 2021.
En su opinión, la atención estará en los precios de energéticos y alimentos, así como en los posibles ajustes que realizan las compañías al inicio de año, tomando en cuenta los costos acumulados, las actualizaciones al IEPS y el aumento de 22 % al salario mínimo en 2022.












