Informe

Informe

En el informe denominado “La epidemia global del tabaco 2015”, la Organización Mundial de la Salud recomienda aplicar un impuesto del 75 por ciento sobre el precio de los cigarros, esto con el argumento de que los gobierno aplican tasas que no están en proporción con la magnitud del problema que plantea el asunto.

Es un tema que con anterioridad han tocado diversas instancias y ante el cual se argumenta que también el tabaco es una industria que produce y distribuye riqueza. Pero el planteamiento que prevalece va por el lado de la salud, no de la economía. Por eso la agencia de Naciones Unidas destaca que una persona muere de enfermedades relacionadas con este consumo cada seis segundos, lo que equivale a seis millones al año.

Está previsto que esta cifra aumente a más de ocho millones al año en 2030, de no tomar medidas drásticas para controlar lo que la organización llama “epidemia de tabaco”.

Se calcula que hay unos mil millones de fumadores en todo el mundo, y frente a esto se afirma que muchos países cobran impuestos al tabaco extremadamente bajos y algunos ni siquiera implementan cargas tributarias especiales. Por eso el organismo mundial expone que elevar los impuestos a estos productos es una vía efectiva y rentable de reducir el consumo y de generar ingresos considerables.

Reitera que el tabaco es uno de los cuatro principales factores de riesgo detrás de las enfermedades no contagiosas, principalmente cáncer, cardiovasculares, de pulmón y diabetes. En 2012 éstas cobraron la vida de 16 millones de personas menores de 70 años, más del 80 por ciento en países de ingresos medios o bajos.

La Encuesta Nacional de Adicciones de 2011 indica que el 21.7 por ciento de la población fuma, es decir más de 17 millones de mexicanos entre 12 y 65 años.

Se considera que las tasas de fumadores adolescentes son extremadamente elevadas, las cuales van del 13 al 28 por ciento, segu´n la regio´n. El hábito del consumo mata entre 25 mil y 60 mil personas al an~o. Además, casi 11 millones de adultos no consumidores esta´n expuestos al humo de otros fumadores. Hasta un 60 por ciento de los adolescentes de entre 13 y 15 an~os esta´n expuestos al humo de segunda mano en lugares pu´blicos.

De acuerdo con estimaciones, en 2008 el costo de la atencio´n me´dica para el tratamiento de enfermedades relacionadas con el tabaco en Me´xico fue de más de 75 mil millones de pesos, casi el presupuesto federal anual de una entidad como Chiapas. Esta estimacio´n se basa en el gasto total en salud, y supone que los costos de tratamientos relacionados con el tabaco representan el 10 por ciento de todos los costos de atencio´n me´dica

En el mismo sentido que la Organización Mundial de la Salud, en el país se considera que la manera ma´s efectiva de disminuir el consumo de tabaco es incrementar el costo al consumidor por la vía impositiva. Se afirma que los precios elevados disuaden a los jo´venes y alientan a los que ya son fumadores a dejar el hábito.

Según cifras, en el país el consumo ha disminuido conforme el precio se ha incrementado, pero se considera que las tasas impositivas son bajas comparadas con otras a nivel internacional. Como se sabe, aquí rige un concepto al consumo denominado Impuesto Especial sobre Produccio´n y Servicios y un Impuesto al Valor Agregado, que aplica pra´cticamente a todos los bienes y servicios, con dos excepciones.

Visto así el tema es un hecho que esta industria, como argumento, dejará de ser considerada y que, por el contrario, se impondrá el aspecto sanitario que conlleva. Sin embargo el mismo criterio aplicaría para otros muchos productos que hoy se hallan en el mercado igualmente perjudiciales a la salud, en tanto que en el horizonte apenas se esboza la legalización de otros consumos que anteriormente estaban en la antesala de lo imposible.