Con pico y pala, María y Amalia Hernández, familiares de Oliver, víctima de homicidio, y el fiscal general de Cuautla, Morelos, Javier Pérez Durón, realizaron las primeras excavaciones en la fosa común de Tetelcingo, con lo que simbólicamente iniciaron los trabajos para exhumar más de 100 cadáveres sepultados de forma irregular en marzo de 2014.
Peritos de la Fiscalía, PGR, Policía Federal y de la UAEM comenzaron las diligencias para la toma de muestras genéticas y, en su caso, reinhumación de los cuerpos si son necesarias otras pruebas.
En el panteón Las Cruces, situado al oriente del estado, el fiscal morelense Pérez Durón admitió fallas para realizar la diligencia, pero se disculpó con los familiares de las víctimas, y llamó la atención públicamente al director de la Unidad de Desarrollo Profesional y Administración de la Fiscalía, Fernando Solís Godínez, por no tener la maquinaria requerida para una adecuada exhumación.
Participa CNDH
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) aseguró que su personal participará en calidad de observador, durante la diligencia de exhumación y posterior reinhumación de los cuerpos encontrados en Tetelcingo, Morelos.
En un comunicado, la CNDH señaló que si bien ejerció facultad de atracción de este caso desde el 24 de noviembre de 2015, “por ser un asunto que trasciende el interés público, [la diligencia] corre a cargo y es responsabilidad de la Fiscalía General de Morelos”.
El personal de la CNDH es encabezado por el segundo visitador general, Enrique Guadarrama López e incluye visitadores adjuntos, criminalistas y psicólogos, si bien “la participación del personal de la institución es con la calidad de observadores”.
La intención es observar que durante el desarrollo de este trabajo, se respeten los derechos humanos de las víctimas y el derecho a la verdad, habida cuenta de que la CNDH ayudó a concretar el encuentro entre la titular de la PGR y los familiares de las víctimas.












