Phoenix * AP. La inmigración ilegal, considerada alguna vez una patata caliente que nadie quería tocar, se ha vuelto un tema cada vez más prominente en la política de Arizona, donde muchas autoridades creen que el gobierno federal no ha hecho lo suficiente para frenar el flujo de indocumentados por su frontera sur.
Arizona se ha visto inundada por inmigrantes ilegales desde que el Gobierno Federal reforzó la vigilancia fronteriza en el paso, Texas, y en San Diego, California, desde mediados de la década de 1990, provocando que los ilegales buscaran otros sitios de cruce.
Aunque los inmigrantes brindan mano de obra barata a la economía estadounidense, Arizona y otros estados se quejan de que tienen que hacerse cargo de los crecientes costos de cuidado médico y educación de los trabajadores ilegales y sus familias.
El flujo de inmigrantes como tema principal en la política estatal empezó el ano pasado, cuando los votantes aprobaron una ley que niega algunos beneficios gubernamentales a los inmigrantes ilegales en Arizona, actualmente el mayor punto de ingreso de ilegales de la nación.











