Instan a compartir trabajo doméstico e impulsar relaciones igualitarias

El periodo vacacional representa una oportunidad de estar en familia, sin embargo, con los hijos sin escuela, una buena parte de las mexicanas desean en secreto que todo vuelva a la normalidad porque las vacaciones “les dan más trabajo”.

De las personas que viven en la capital mexicana, 77.1 por ciento realizaba trabajo doméstico no remunerado, y de esa proporción, 60.3 eran mujeres y 39.7 hombres, según la Encuesta Intercensal 2015 elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con información del Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México, en la investigación “Trabajo doméstico y cuidados”, la socióloga Teresita de Barbieri estableció que éste asegura el mantenimiento, la reposición y la reproducción de la fuerza de trabajo.

Ello mediante actividades como la compra de mercancías, pago de servicios, traslados de infantes a la escuela y otros lugares, transformación de mercancías en productos para consumir, trabajo que atiende el consumo de los miembros de un núcleo familiar, y eso representa una actividad cotidiana de las mujeres.

El Inegi precisó que la mayor inserción de las mujeres en el ámbito laboral deriva en una importante extensión del tiempo de trabajo, debido a que luego de que concluyen sus jornadas laborales atienden tareas domésticas y de cuidados que no son remunerados.

Esa sobrecarga de trabajo limita a la población femenina en la toma de decisiones y en otras posibilidades ocupacionales, lo que además podría impactar en disminución de los ingresos y en las perspectivas de acceso a la seguridad social.

Por lo anterior, se considera necesario desmontar las ideas de género en donde esas actividades recaen en mujeres e impulsar las relaciones igualitarias entre ellas y ellos, pues las actividades domésticas y de cuidado conciernen a todos los miembros de una familia que habitan una casa sólo por el hecho de habitarla.

La corresponsabilidad implica que hombres y mujeres por igual compartan todas las responsabilidades del trabajo doméstico y el cuidado de niños y ancianos, conciliando la vida personal, familiar y laboral de todas las personas que conforman un hogar.