Un estudio del Instituto Belisario Domínguez del Senado señala la necesidad de concretar el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), para lo cual se requiere de la atención necesaria para convertirlo en la piedra angular del buen funcionamiento del Estado mexicano.
El documento refiere que México registra altos índices de corrupción y que en 2014, en una lista de naciones con menos corrupción, se ubicó en el lugar 103 de 175 naciones, con una puntuación de 35 sobre 100.
Sin embargo, estableció que entre los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México se ubica en la última posición, es decir, en el 34 de 34.
Ante este panorama, indicó, el Congreso de la Unión aprobó reformas a la Carta Magna para establecer un sistema que permita hacerle frente a este flagelo.
En este sentido, el estudio del instituto analiza los cambios que implicará, para las autoridades de todos los órdenes de gobierno, la ampliación de las facultades de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la creación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Refirió que este último tendrá como atribución imponer las sanciones a los servidores públicos por responsabilidades administrativas que la ley determine como graves.
Asimismo, a los particulares que participen en actos vinculados con dichas responsabilidades, que deriven de los daños que afecten a la Hacienda Pública Federal o el patrimonio de los entes públicos federales.












