El consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, aseveró que este no es un organismo “de temporal” y no trabaja sólo cada tres años, sino lo hace de manera permanente.
Cuando no hay elecciones, el INE garantiza no sólo el voto, sino los derechos políticos de casi 90 millones de ciudadanos a través de la actualización del Padrón Electoral y la credencialización, además de la fiscalización de los partidos políticos, recordó.
En respuesta a la iniciativa de reforma electoral de Morena, que sugiere desaparecer a los Organismos Públicos Locales (OPL) y también a los 300 consejos distritales del INE para reactivarlos cada tres años, Córdova indicó que esta modalidad podría incluso salir más costosa.
“Nadie está en contra de la austeridad, pero lo primero en materia electoral, no nos equivoquemos, es garantizar la certeza”, sostuvo.
“Reducir los costos de las elecciones es algo deseable, pero si ocurre minando las reglas, los procedimientos y las instituciones que construimos para inyectar certeza por un tema de costos, es no tener claras las prioridades y abrir la puerta a un pasado superado”.
En ese pasado, “de hace apenas 30 años y no hay que olvidarlo, las elecciones eran el principal de los problemas sociales y políticos que aquejaban a nuestro país”, recordó.
Córdova advirtió además que aprobar reformas electorales sin consenso o con imposición podría ser riesgoso.
“Puede significar abrir la puerta a la descalificación futura de las elecciones, precisamente por causa de las reglas. No podemos permitir que en el futuro alguien descalifique las elecciones por reglas que no fueron debidamente consensuadas y pactadas, algo por cierto que ya vivimos en el pasado.
“Cambios mal planeados pueden provocar una regresión antidemocrática”, concluyó Córdova.











