La integración de América del Norte no es una prioridad para Estados Unidos (EE. UU.). El análisis, negociación y estrategia de México relativas al tema deben partir de ahí, consideró el académico del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, Héctor Arturo Oropeza García.
En la actualidad hay un desorden global que nos llevará a la configuración de un nuevo orden. El constructo geopolítico de la idea occidental no existe más: el rompimiento de la alianza Europa-EE. UU. es evidente. Además, se confirma el ascenso del bloque euroasiático, donde la entrada de tanques rusos a Ucrania es parte de una unión sino-rusa, añadió al participar en la mesa de diálogo América del Norte: los retos de su integración.
Los imperios, que creímos que se habían ido, no lo hicieron: se sofisticaron. México, América Latina y el resto del mundo deben aceptar el regreso del imperialismo de Estados Unidos, así como la inauguración de una nueva era de “guerras” que están aquí: territoriales, manufactureras, digitales y culturales, alertó ante el investigador emérito del IIJ, Diego Valadés Ríos.
Al hacer uso de la palabra, Isidro Morales Moreno, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, refirió: el regreso de Donald Trump a la presidencia es una vuelta al neoimperialismo que plantea recuperar el Canal de Panamá, anexarse Groenlandia o Canadá, el desplazamiento de los palestinos y despliegues de fuerza que pisotean el derecho internacional.
Con la imposición de aranceles ha derribado lo que quedaba de la Organización Mundial de Comercio y ha roto acuerdos con Europa, argumentó.











