La inversión física, uno de los principales motores de la economía mexicana, repuntó durante el tercer mes del año para regresar a los niveles previos a la pandemia, impulsada principalmente por el gasto en construcción, revelan datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
En marzo de 2022 la inversión física (Formación Bruta de Capital Fijo) aumentó 2.9 %, con lo que registró su mayor crecimiento mensual desde febrero de 2021.
De esta forma, el indicador llegó a las 97.3 unidades, 0.2 % por arriba del nivel observado en febrero de 2020, previo a la crisis sanitaria.
Dicho repunte fue impulsado principalmente por el dinamismo de la inversión en construcción que reportó un alza mensual de 5.2 % en marzo pasado. Mientras la construcción residencial registró un aumento de 4.7 %, la no residencial tuvo un incremento de 5.7 %.
Por el contrario, la inversión en maquinaria y equipo observó un retroceso mensual de 1.3 %, luego de un crecimiento de 6.6 % en febrero. A su interior, el gasto destinado a este tipo de bienes de origen nacional aumentó 0.4 %, mientras que los importados retrocedieron 1.6 %.
Por su parte, el consumo privado, otro motor importante de la economía, continuó creciendo alcanzando nuevo récord.
En marzo de 2022 y con cifras ajustadas por estacionalidad, el indicador mensual del consumo privado en el mercado interior aumentó en términos reales 0.7 % a tasa mensual, con lo que llegó a las 120.5 puntos, su nivel más alto desde 1993 en que inició su registro.











