Dos funcionarios del gobierno estatal bajo el mando del gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdez, pidieron licencia debido a que son investigados por corrupción, por lo que fueron sustituidos.
Laura Torres Ramírez y Héctor Mares Cossío tomaron protesta como secretaria de Integración y Bienestar Social y oficial mayor, respectivamente, en sustitución de Cynthia Gissel García Soberanes y Jesús Núñez Camacho.
Los nuevos funcionarios se reunieron en la oficina del gobernador y en presencia del secretario general de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano.
García Soberanes y Núñez Camacho, quienes solicitaron licencia tras haber sido involucrados en supuestos actos de corrupción, negaron las acusaciones en las que se les señala de haber pedido dinero a empresas para asignarles contrato.
En el caso García Soberanes, el fin de semana pasado se filtraron imágenes y audios en los que supuestamente se enojaba porque no le habrían pagado una cantidad de dinero que pidió; tras las publicaciones, la exfuncionaria fue hospitalizada por una crisis nerviosa.












