A una semana de que anunció su separación del grupo parlamentario de Morena, en los hechos la situación del senador Enrique Inzunza no ha cambiado: sigue ocupando la misma oficina, con el logotipo del partido en el poder, continúa utilizando el mismo escaño en la zona que tiene la bancada morenista, sus excompañeros siguen arropándolo y hasta ahora no le han quitado la presidencia de la Comisión de Estudios Legislativos.
Al asistir a la primera sesión de este periodo ordinario, fue recibido con un saludo a lo lejos por Adán Augusto López, quien le gritó “¡Senador Inzunza!” y más tarde fue hasta su escaño para darle la mano y un abrazo.
Ante los medios, el legislador reafirmó que votará en favor de todas las iniciativas que impulse Morena porque “yo honro mis principios en cualquier circunstancia, yo no cambio de principios, y mis principios están con el pensamiento liberal, con el pensamiento constitucional de bienestar que en este momento empuja el movimiento político de Morena”.
Dijo que el hecho de que ya no esté en el grupo parlamentario de Morena no implica que abdique de los principios en los que cree.
Además, negó que su salida de la bancada haya sido resultado de una negociación o que la presidenta se lo haya pedido.












