Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, atacaron cuatro ciudades del sur de Arabia Saudita, aliada de Estados Unidos, en una dramática escalada de la guerra en Medio Oriente que lleva a Yemen al borde de la guerra civil.
En ese contexto, además, los iraníes exhibieron como botín de guerra un dron submarino autónomo estadounidense de “última generación” capturado, según afirmó la Guardia Revolucionaria por su armada en Ormuz.
La reacción estadounidense fue inmediata, pues, según el secretario de Estado, Marco Rubio, Teherán está detrás del ataque rebelde contra Arabia Saudita.
Nuevo ataque contra buques
Irán lanzó un nuevo ataque contra buques de la Marina estadounidense, según funcionarios estadounidenses citados por el diario The Wall Street Journal, en una escalada que Washington aún no ha confirmado de forma oficial.
El ataque se produjo después de que Teherán disparara durante el fin de semana misiles balísticos contra un portaaviones y un destructor lanzamisiles de Estados Unidos. Ningún buque estadounidense fue alcanzado en esos ataques, según funcionarios citados por el diario.
Los nuevos ataques han elevado la preocupación en Washington por la creciente capacidad de Irán para emplear misiles más sofisticados contra objetivos navales en movimiento.
Ataques
En respuesta a los ataques contra sus buques de guerra, Estados Unidos destruyó o dejó fuera de servicio tres petroleros iraníes que, según Washington, formaban parte de una red utilizada para financiar a las fuerzas armadas y grupos aliados de Teherán.











