Un juez federal de Estados Unidos condenó a Iván Reyes Arzate, el ex jefe de la Unidad de Investigaciones Especiales de la Policía Federal (2008-2016), a 10 años de cárcel por un delito de narcotráfico, del que se declaró culpable en octubre del año pasado, en un caso con fuertes vínculos con el que el ex secretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, tiene ante la justicia estadounidense.
La condena es la misma que pedía la fiscalía para castigar a “La Reina”. Según los reportes de los presentes en la corte, el juez estimó que se computen los dos años que ya ha estado en una cárcel de Nueva York esperando su proceso judicial en Brooklyn.
Esos mismos reportes apuntan que Reyes Arzate reconoció un soborno -de presuntamente hasta tres millones de dólares- para ayudar a cárteles de narcotráfico como los Beltrán Leyva, en un momento en el que “La Reina” era uno de los puntos de contacto principales de la agencia antidroga de los EUA (DEA).
La defensa hizo hincapié en que, a pesar de las insinuaciones y el desarrollo del proceso judicial, Reyes Arzate no cooperará con otros casos de narcotráfico que puedan estar relacionados con el suyo.
Reyes Arzate, en octubre del año pasado, se declaró culpable de uno de los delitos que se le imputaban. En su acuerdo de culpabilidad, aceptaba ser el responsable de conspiración para la importación de 450 kilos de cocaína hacia Estados Unidos.
La defensa sólo pedía cinco años de prisión, el mínimo estipulado para el delito del que se declara culpable, para no causar diferencias con sentencias del mismo tipo. El gobierno, sin embargo, defendía que la sentencia de diez años que piden, muy por debajo de las guías federales para el tipo de acusación y agravantes del ex líder de la policía mexicana, que recomiendan condenas de entre 262 y 327 meses de cárcel.











