La jornada que está por concluir comenzó el año pasado, cuando el Congreso chiapaneco legisló al respecto. Después, tras una impugnación, la Suprema Corte de Justicia de la Nación avaló dos elecciones para Chiapas en el año que corre. Se iría a las urnas el primer domingo de junio para las elecciones federales y también el tercer domingo de julio para la elección de los legisladores locales e integrantes de los Ayuntamientos.
Así fue ratificado lo que había legislado el Congreso de Chiapas el pasado año en el mes de junio, para que 2015, en la entidad se realizaran dos procesos.
El primero de ellos correspondía a las elecciones federales, en tanto que el segundo, que tendrá lugar el tercer domingo de julio, para llevar a cabo los comicios estatales y elegir diputados locales e integrantes de los Ayuntamientos. Como se recordará, esta determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación fue resultado de un recurso de inconstitucionalidad que promovió en agosto del año pasado, el Partido de la Revolución Democrática contra la reforma electoral de Chiapas.
Hay que recordar que de acuerdo con la resolución emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la reforma electoral aprobada por el Congreso de la Unión homologa las fechas para efectuar las elecciones federales con las estatales en el año 2018.
Con una serie de vicisitudes, el proceso en lo general avanza. Con algunas dificultades, luego de que la noche del lunes 15 de junio el Pleno del Consejo General del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana aprobara de manera unánime el registro de fórmulas de candidatos para el proceso electoral local ordinario, cuyos comicios se llevarán a cabo el 19 de julio, el Instituto chiapaneco dio a conocer la orden de suspender temporalmente campañas de candidatos y candidatas, para realizar sustituciones con el propósito de cumplir con la paridad de género.
Lo anterior, debido a una sentencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, número SUP-PREC-294/2015, referente a la paridad de género, resultado de la impugnación que hiciera en Partido Acción Nacional y que la Sala Regional desestimara en primera instancia.
La citada paridad es un concepto que tiene tiempo en la mesa del país. Comenzó a surgir con menciones a la participación femenil en los procesos electorales, en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. En 1996 se estableció que las candidaturas a diputados y senadores no debían exceder el 70 por ciento para un mismo sexo. Sin embargo, en breve se dispuso el 60 por ciento.
El año pasado la paridad de género en las candidaturas para legisladores federales y estatales se elevó a rango constitucional. Ahora, la legislación secundaria, la nueva Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, indica que los partidos políticos deben tener listados del 50 por ciento para cada género.
No ha sido fácil, pero el estado se encamina con buen paso a cumplir con la obligación de renovar a sus representantes en el Congreso y a los integrantes de los Ayuntamientos. Todo, salvo incidentes menores, viene transcurriendo dentro de los cauces normales. Ha habido denuncias, de las que las instancias encargadas han dado a conocer su número, que habrán de resolverse en los tribunales, pero en lo general, la jornada electoral que no termina este domingo, se desarrolla con normalidad. No hay nada que represente riesgo y por el contrario, todo está en su lugar para que los ciudadanos acudan a votar mañana.
Es cierto, ha sido un proceso con algunos sobresaltos, pero no es el único en el país que así ha transcurrido y todo ha sido superado.












