La justicia es piedra angular del bienestar y el desarrollo, por lo que garantizarla y aplicarla de manera imparcial, expedita y transparente, es una obligación permanente del Estado mexicano, afirmó titular de la Segob, Miguel Ángel Osorio Chong.
Al dar un mensaje durante la presentación del Informe 2015 del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA), Osorio Chong manifestó que el Gobierno de la República trabaja todos los días para fortalecer y consolidar las instituciones que le dan vida y sustento al Estado de Derecho.
El responsable de la política interior del país resaltó que solo en el marco de la ley se materializa la justicia efectiva y oportuna que la sociedad demanda.
“Una justicia que se haga sentir por igual en todas las regiones y para todas las personas. Y, ante todo, una que sea instrumento para erradicar la impunidad y fortalecer el tejido social”, señaló en el Centro Deportivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud.
En su mensaje, se refirió a la entrada en vigor del nuevo Sistema de Justicia Penal, en junio de 2016, y al respecto dijo que es la reforma más profunda en los últimos 100 años, e implica pasar de un sistema inquisitorio a uno acusatorio.
La reforma implica una justicia plena para las mujeres, en particular para aquellas que son o han sido víctimas de violencia. Para ello, detalló, se han incrementado y fortalecido los Centros de Justicia, claves para que muchas mexicanas recobren su tranquilidad.
Ello, dijo “de modo que en materia penal y de género, estamos sentando las bases para transformar la manera en que millones de mexicanas y mexicanos acceden a la justicia”.
Lo que sigue es avanzar en la justicia cotidiana, aquella cercana a las personas y que impacta de manera directa en su bienestar.
Esto, indicó, incide en todas las esferas de la convivencia diaria, permitiendo la solución pacífica de los conflictos y fortaleciendo la confianza.
Anunció que el presidente presentará próximamente al Congreso de la Unión una iniciativa para modernizar y fortalecer la justicia laboral.
Lo anterior, porque una nación donde las relaciones entre patrones y trabajadores funcionan en armonía, es un país que promueve la prosperidad, el desarrollo y la innovación.











