Su alta silueta no intimida, sino todo lo contrario: ánima a darle un vistazo al mundo a través de una nueva mirada. Ella, definitivamente, está a otra altura, pero una donde los conceptos científicos complejos se pueden traducir en soluciones claras.
La científica húngara Katalin Karikó parte en unas horas a su laboratorio en Alemania, donde trabaja su equipo de BioNTech en Mainz, pero por ahora sus recuerdos la llevan a México. Al azul de sus playas, a encuentros familiares, a monumentos olímpicos.
Es generosa con sus memorias. Su amplia sonrisa se abre aún más cuando habla de su hija Susan, atleta biolímpica de canotaje.
La doctora Karikó está rodeada de diversas generaciones de científicas, cuya admiración es evidente. A su lado está la doctora Hailan Hu, que pasó de ser un talento emergente a una experimentada laureada en los premios L’Oreal-Unesco y cuya trayectoria en el estudio neurobiológico de las emociones muestra nuevas esperanzas en la lucha contra la depresión.
Platicamos con Katalin Karikó en el contexto del premio Para Mujeres en la ciencia L’Oreal-Unesco, entre una entrevista formal y varios encuentros fortuitos que condimentan y prolongan sus ideas. La primera pregunta tiene que ver con su trabajo en ARN mensajero (ARNm) con el que se logró una nueva generación de vacunas contra el covid-19. La retrospectiva ocurre a dos años del inicio de la pandemia.
El inicio de la historia de Katalin se remonta al 17 de enero de 1955, en Szolnok, ciudad medieval al centro de Hungría, donde le gustaba trepar a los árboles para espiar entre los nidos a los pájaros y verlos salir del cascarón. Pero otro de sus inicios es cuando comienza su pasión por el ARNm. El momento se difumina entre varias pasiones, pero se aproxima más cuando a los 23 años aceptó un puesto en el Laboratorio de Química de Nucleótidos del Instituto de Biofísica, en la Academia de Ciencias de Hungría.
Aunque ya se conocía la existencia de este material desde la década de 1960, aún faltaba mucho para obtener una molécula estable de ARNm artificial, elemento crucial en la técnica de las vacunas contra el covid-19 de Pfizer/BioNTech y Moderna.
Sin embargo, en ese momento inició su pasión por la síntesis de moléculas que ya empezaba a ponerle peso a su historia. Las vacunas de ARNm contra el covid-19 se basan en el genoma del coronavirus, en concreto en el gen que codifica para la proteína S, pero la molécula se modifica para aumentar su estabilidad y facilitar que la célula sea capaz de leerla, traducirla y sintetizar la proteína viral.
“La vacuna de BioNTech contiene ARN mensajero sintético, una copia fabricada de forma artificial de una sección del material genético del virus SARS-CoV-2”, comentó.
Más allá del SARS-CoV-2
“El futuro está en realidad en el pasado”, señala cuando se le pregunta por el siguiente paso en sus investigaciones. “En realidad, lo del covid-19 empezó hace tres años, pero los estudios con los que empecé a trabajar hace 40 años no buscaban de manera específica esto, sino que la molécula de ARNm fuese efectiva y estable sin producir rechazo en el cuerpo y que de esta manera se pudiera emplear en terapias, para beneficio, por ejemplo, de la gente que ha sufrido un infarto. La buena noticia es que la regeneración cardiovascular con la tecnología del ARNm, acaba de dar sus primeras pruebas acertivas en febrero pasado, cuando se inyectó una proteína al músculo cardiaco en una operación de bypass”.
De esta forma Katalin Karikó explica cómo una de sus grandes metas acaba de alcanzarse, pues se probaron favorablemente ensayos clínicos en fase avanzada de esta técnica que podría beneficiar un espectro amplio de enfermedades cardiovasculares.
Por otra parte, la vacuna contra el VIH ha tenido un buen recorrido. Su socio y su mejor aliado en sus desarrollos científicos, el inmunólogo Drew Weissman, ha dicho que en menos de una década se podría tener una vacuna efectiva para este virus.
El premio Lewis S. Rosenstiel, una especie de preámbulo para el Nobel de Química que ella podría recibir en un futuro cercano, junto con Weissman, su aliado en el laboratorio.












