Kim Jong-un, quien será coronado como líder supremo, ha destacado la capacidad nuclear de Corea del Norte, mientras prepara otro ensayo atómico en pleno desafío a la comunidad internacional, cuando se realiza la reunión más importante de la cúpula gobernante del país comunista.
Trece horas después de la apertura del Séptimo Congreso del Partido de los Trabajadores, la televisión estatal interrumpió su programación regular con un informe especial sobre los objetivos clave de la histórica reunión de la élite gobernante.
No está claro cuántos días durará el Congreso, pero la agenda se ha trazado para otorgar el título superior de líder a Kim Jong-un, una posición con lo cual detentará el poder de manera absoluta.
También se elegirá nueva dirección del partido para reemplazar a los miembros del círculo íntimo de Kim purgados por deslealtad y se divulgarán los resultados del comité de disciplina y de investigación de la entidad política gobernante.
El Congreso tuvo lugar a medida que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impuso en marzo las sanciones más fuertes hasta el momento contra Pyongyang, por su prueba nuclear llevada a cabo en enero y el lanzamiento de un cohete de largo alcance en febrero.
El evento es el primero en celebrarse desde octubre de 1980 y también el primero bajo el mando de Kim Jong-un, quien asumió el poder a finales de 2011 tras el fallecimiento de su padre, Kim Jong-il.
El Congreso del partido, el órgano de orientación política de mayor nivel, se celebra en medio de las preocupaciones sobre los avances en los programas de desarrollo nuclear y de misiles de la nación comunista
Por otra parte, imágenes obtenidas por un satélite privado revelan que Pyongyang puede realizar próximamente una nueva prueba nuclear, informó el portal 38 North citando expertos, reveló la agencia norcoreana de noticias Yonhap.
Según la web, las fotos muestran desplazamientos de vehículos en la zona del probable centro de mando del hipotético ensayo, situado a seis kilómetros al sur del polígono Punggye-ri, algo que puede evidenciar los preparativos de la prueba.
Corea del Sur y Estados Unidos acordaron aumentar la presión sobre Corea del Norte, ante la determinación del régimen liderado por Kim Jong-un de continuar con el desarrollo de sus programas nuclear y de misiles.











