El candidato de la coalición Todos por México a la presidencia de la República, José Antonio Meade, afirmó que, de cara a las elecciones de julio próximo, la apuesta es muy clara entre el modelo de libertad y apertura que él representa, y el que plantea la cerrazón y el control del gobierno en diversos sectores.
En la 101 Asamblea General de Socios de la American Chamber of Commerce en México (AmCham), celebrada en el Club de Industriales, Meade señaló que en el tema energético su proyecto apuesta a la apertura, al Estado de Derecho y a la participación cada vez más amplia del sector privado, nacional y extranjero. Además, su gobierno plantea movilizar recursos domésticos para desarrollar cada vez más sectores con una visión clara de seguridad.
En contraste, advirtió, el otro modelo económico plantea regresar el control al Estado, cerrar espacios de libertad, cancelar la posibilidad de que el desarrollo se construya en equipo y centrar la estrategia de seguridad en una amnistía.
“Entre esos dos modelos, yo no tengo ninguna duda de que México va a escoger el mío”, manifestó el candidato en el Club de Industriales, ante inversionistas y directivos de las empresas que conforman la American Chamber.
Meade dijo que su gobierno impulsará la reforma pendiente más importante que hay en el país, que es la de la pobreza. Destacó la importancia de cerrar las brechas en la participación de la mujer y entre quienes tienen o no acceso a educación, salud, alimentación, vivienda y sus servicios.
Explicó que la plataforma de crecimiento y desarrollo en México será infinitamente superior si se logra impulsar una agenda de gobierno que tenga al centro de sus propuestas y de sus políticas públicas la construcción de un país más equitativo.
El candidato de la coalición Todos por México dejó en claro que la mejor forma de cerrar esa desigualdad es a través de generar condiciones de estabilidad y certidumbre, que se reflejan en inversión, empleo y combate a la pobreza. Subrayó que la premisa central de la competitividad es la confianza, que descansa en el buen manejo y conducción de la economía, así como cerrar las brechas entre los elementos que tiene el gobierno y las necesidades de la población.
El candidato presidencial reconoció que esta elección es una oportunidad para hacer un balance de los retos que enfrenta nuestro país en materia de inseguridad, corrupción, pobreza e inclusión. En este sentido, dijo que a México no le conviene reinventarse cada seis años y empezar de cero, sino consolidar las reformas y el proceso de transformación que se implementó en los últimos años.
Meade recordó que México lleva ocho años de crecimiento económico robusto, incluyente y balanceado en todos los trimestres, y debe aspirar a un incremento mayor en esta actividad sobre la vía de aumentar la productividad, hacer su tarea y dar acompañamiento a quienes participan en este esfuerzo.
En el encuentro, además de la competitividad, José Antonio Meade fue consultado sobre la relación con Estados Unidos y el futuro del TCLAN, la agenda energética y su estrategia en materia de seguridad y Estado de Derecho.
Subrayó que sí hay manera de modernizar el acuerdo comercial con Canadá y Estados Unidos, ya que, dijo, la relación con estos países es amplia, variada, profunda y se construye día a día entre inversionistas, población en general y no sólo entre gobiernos.
Respecto a la modernización del TLCAN, Meade expresó que, frente a la incertidumbre, México tiene que consolidar sus pertenencias, es decir sus ventajas geográficas, fortalecer la infraestructura en carreteras, puertos, aeropuertos y establecer cruces fronterizos modernos. Destacó la importancia de tener instituciones fuertes y creíbles para que nuestro país envíe señales de certeza al mundo y pueda continuar su desarrollo económico.












