A marchas forzadas y bajo los intensos rayos del sol; con las manos, con rastrillos y palas, con embarcaciones especiales y barreras en el mar, Playa del Carmen, corazón de la Riviera Maya, intenta salir al paso del sargazo e impedir que llegue a las playas y recogerlo en las orillas.
Después de días de concentrar grandes volúmenes de macroalgas en las playas contiguas a los muelles de la ciudad, la zona costera de este centro turístico luce prácticamente limpia.
En las playas, cuadrillas de trabajadores del Ayuntamiento de Solidaridad, retiran, afanosamente y desde la mañana, el poco sargazo que se acumuló desde anoche.
Ataviados con sombreros, playeras de manga larga y chalecos, se arman de rastrillo, palas y carretillas para limpiar en tierra, mientras otros se sumergen hasta los muslos a fin de recolectar el alga flotante con una suerte de mallas.
Más adentro, dos pequeñas barcas sargaceras refuerzan la limpieza del sargazo, contenido además por las barreras colocadas por la empresa ArCo, contratada por el gobierno municipal, encabezado por la alcadesa, Laura Beristaín.
De acuerdo con la Secretaría de Marina (Semar), quien coordina a nivel federal, en coordinación con el estado y los municipios, la estrategia de atención al sargazo, Solidaridad es el único ayuntamiento que fue autorizado para contratar una empresa privada para contener las macroalgas, pues esos trabajos quedaron en manos de la dependencia por instrucción presidencial.
Aquí, se observa que en tierra, buena parte del sargazo se apiló en la playa, formando una montaña con uno o dos metros de altura. El residuo es recogido por camiones que lo trasladan a sitios de disposición final.
Las faenas de recolecta de sargazo en mar y tierra han aumentado, ante la urgencia de garantizar playas limpias para la temporada de verano que inicia en unos días, al asomo de julio.
Del otro lado del muelle, donde están los hoteles, aunque no hay sargazo, la playa luce lastimada. Científicos han explicado que se debe a que el acumulamiento de macroalgas y su descomposición, están modificando la composición de la playa.
Otro efecto del fenómeno es el cambio en el color del mar, que de la orilla hacia dentro, ya no luce transparente o azul turquesa, pues sus tonalidades fueron sustituidas por la llamada “marea café”.
Si bien las condiciones de la costa, hoy, dan esperanza a los prestadores de servicios turísticos de Playa del Carmen -uno de los destinos vacacionales que más ha resentido los impactos del fenómeno atípico- el optimismo se mantiene a raya entre especialistas.
La Red de Monitoreo del Sargazo-Cancún, pronosticó el arribo de grandes volúmenes de macroalgas que se aproximan y afectarán principalmente al sur de Quintana Roo, especialmente Mahahual y la zona de Xcalak.
Además, sobre el mar, entre Playa del Carmen y Cozumel, El Universal pudo constatar que manchones de sargazo flotan y, llevados por la corriente marina y el viento, se aproximan de la isla hacia la costa de Solidaridad.
¿Qué es el sargazo?
En las últimas semanas se ha hablado mucho del sargazo y su invasión en las playas de México, pero ¿qué es el sargazo y por qué no debemos tomarlo con ligereza?
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) señala que el sargazo es una macroalga marina parda, la cual se puede ver flotando en la superficie del océano para funcionar como hábitat y proporcionar alimento a varias especies marinas: peces, camarones, cangrejos y tortugas.
Su presencia en costas mexicanas comenzó a ser más frecuente a partir del 2014, pero en este año en los meses de marzo, abril, mayo y junio, ha llegado a grandes cantidades y se han implementado varias medidas para poder reducir parte del sargazo porque en exceso puede ocasionar problemas.
De acuerdo con un artículo de la doctora Brigitta Ine Van Tussenbroek, en Somos Playa del Carmen, el sargazo ha aumentado debido al incremento de la temperatura del mar por el calentamiento global y al exceso de nutrientes provenientes de los ríos, los cuales llegan al mar.
Esta acumulación masiva se ha vuelto preocupante porque ya comenzó a afectar la flora y fauna de los sistemas arrecifales. Durante su descomposición la concentración del oxígeno disminuye en el agua y provoca la muerte de los seres vivos que, en primera instancia, protegía.
Además de esto, el sargazo se puede volver dañino para nosotros porque libera ácido sulfhídrico y eso llega a provocar alergias.












