El próximo primero de agosto se llevará a cabo la primera Consulta Popular en todo el país, en la que podrán participar más de 93 millones de personas inscritas en el listado nominal de electores a través de más de 57 mil mesas receptoras de opinión que el Instituto Nacional Electoral (INE), ha dispuesto instalar conforme a sus atribuciones constitucionales y legales.
Los y las ciudadanas podrán asistir a su Mesa Receptora, con los debidos protocolos sanitarios, a emitir su opinión señalando en una papeleta dos opciones: “Sí” o “No”, respecto a la siguiente pregunta:
¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantiza la justicia y los derechos de las posibles víctimas?
El involucramiento de la población en estos ejercicios de participación ciudadana, el primero que se lleva a cabo a nivel federal, es importante por múltiples factores, entre otros, por los siguientes aspectos:
• La experiencia internacional demuestra que las consultas públicas son ya comunes en diversos países en donde el poder público las ha llevado a cabo como una medida activa para desarrollar diversos servicios o políticas públicas en beneficio de determinadas comunidades, o bien, para la implementación de auténticas decisiones de Estado.
Asimismo, se encuentra casos de participación ciudadana que han servido para estimular un compromiso cívico con la sociedad. Así, la Constitución de Brasil de 1988 introdujo un ejercicio denominado presupuesto participativo en donde los habitantes de una determinada demarcación pueden participar cada año en asambleas públicas para decidir el destino de un porcentaje de fondos presupuestarios municipales.
• En el país, también se encuentra diversas experiencias exitosas en el ámbito local que han demostrado que la participación ciudadana en este tipo de ejercicios es fundamental para la consolidación de un sistema democrático. En diversas entidades encontramos legislaciones de participación ciudadana que van desde el plebiscito, el referéndum, la consulta popular, el presupuesto participativo o la iniciativa ciudadana o popular, la revocación de mandato, entre otras.
Estos ejercicios se han ido consolidando hasta el grado de que la participación ciudadana se constituye como un derecho individual o colectivo para que la población pueda intervenir en decisiones públicas, acompañar a las autoridades en la planeación, gestión, ejecución y evaluación de diversas políticas públicas como obras y servicios que beneficien a las y los ciudadanos.
Sin embargo este ejercicio a sido descalificado por otras personas que consideran que no debe cuestionarse la ejecución de la ley.
Así que dependerá de usted si participa o no en la Consulta Popular de este primero de agosto, que bien puede servir para ir abriendo el abanico de oportunidades, donde se toma en cuenta a la ciudadanía para que emita su opinión sobre diversos sucesos de interés y beneficio para el país, o considerar que las autoridades deben actuar sin necesidad de consultad. ¿Usted participará?












