El caso de la niña Angélica “N”, víctima de abuso sexual de parte de su suegro y que fue encarcelada por policías en Guerrero, dejó ver con “con crudeza cómo se someten a las niñas y cómo son cautivas en la región de Cochoapa, Metlatónoc en la Montaña”, dijo Abel Barrera, director y fundador del Centro Tlachinollan.
Comentó que no es un problema nuevo, pero que el caso de Andrea “N” ayudó a visibilizar un problema “grave” en el estado de Guerrero por la falta de instituciones y oportunidades de educación para las niñas.
Postura
“Hay una Alerta de Género, pero no hay compromiso de estar a lado de las niñas y los MP en lugar de creerles se van contra ellas, las difaman de manera amarillista”, señaló el activista.
Angélica “N” fue obligada por sus padres a casarse con un hombre mayor a ella y que actualmente se encuentra en Estados Unidos.
La menor quedó bajo el cuidado de sus suegros que la obligaban a hacer labores domésticas. Su suegro Rutilio “N” abusaba de ella sexualmente, por lo que decidió escapar a casa de su abuela.
Por lo anterior, los suegros exigían que les devolvieran al doble lo que habían pagado por Angélica “N”, pero como no pudieron pagar, fue encarcelada 11 días junto con sus tres hermanas.











