Al señalar que no hay un gobierno que garantice la protección de los bienes ni de las personas y citar al escritor peruano Mario Vargas Llosa para calificarlo como “la dictadura perfecta”, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa habló sobre la vandalización de la estatua de su figura en el Complejo Cultural Los Pinos.
“Parece democracia, pero no lo es, tiene elecciones, pero no hay alternancia, quien piensa distinto somos tratados como adversarios, enemigos e incluso traidores”, señaló el expresidente panista luego de que miembros de la extinta compañía Luz y Fuerza del Centro (LyFC) decapitaran la estatua que permanecía tirada en los pastos del recinto.
Calderón Hinojosa consideró que este acto fue un intento de provocación porque “la dejaron ahí con la esperanza de que yo me involucrara como si fuera algo importante para mí”, ya que la estatua permaneció tirada y olvidada desde julio del año pasado, cuando un árbol se desplomó debido a fuertes lluvias y vientos, y causó la caída de la figura.
“La estatua dice muy poco de mí, pero dice muchísimo de quiénes son ellos, unos miserables”, señaló.
También dijo que con este hecho se buscó desviar la atención de lo que calificó como “graves problemas nacionales” y nombró el caso de Amílcar Olán, amigo de Andrés Manuel López Beltrán, a quien se le señala de tráfico de influencias a lo largo del gobierno de Morena. De igual manera, señaló los casos de periodistas que han sido asesinados.
No obstante, insistió en que la estatua estuvo tirada más de un año “en la casa del presidente” y deslindó de responsabilidades a los soldados de “actuar así porque se les dio la gana” ya que ellos reciben órdenes, al referirse que no fue restaurada la efigie después de su caída.












