La inseguridad real del mundo virtual

La inseguridad real del mundo virtual

La inseguridad cibernética es un problema mundial. Lo que hasta hace algunos años eran historias de ciencia ficción, hoy son una realidad alarmante para las naciones, las empresas y las personas. La red puede llegar a ser, incluso, más insegura que las calles; los ciberataques han tomado diversas formas cada vez más sofisticadas, por lo que es importante tomar medidas contundentes, ya que las ciberguerras, el ciberterrorismo y el cibercrimen son una amenaza real.

Las nuevas tecnologías han avanzado vertiginosamente y, a la par, los sistemas de seguridad para proteger sistemas informáticos, debido a la amenaza que suponen para la integridad del mundo virtual, cuyas repercusiones se traducen en graves vulneraciones a los sistemas gubernamentales, financieros, comunicativos e informáticos, mediante los que se realizan prácticamente todas las transacciones financieras, administrativas y comerciales, lo que eleva la ciberseguridad a un asunto de seguridad nacional.

La rapidez y la efectividad de los hackers para dañar o robar datos institucionales y personales, representan un riesgo latente y creciente.

Al utilizar la red, las y los mexicanos están expuestos a fraudes, trata de personas, suplantación de identidad, tráfico de personas, etcétera, debido a que no cuentan con la información suficiente para prevenir ciberdelitos, ni con sistemas de seguridad efectivos en los equipos de cómputo y dispositivos móviles, ya que éstos son costosos y existen muchos productos piratas que no cumplen con su objetivo. Como consumidores corren el riesgo de comprar mercancías de mala calidad, medicamentos falsos o contratar servicios deficientes, derivado del vacío de regulación que existe en las compras en línea.

Evidentemente, la situación se ha vuelto mucho más crítica durante la pandemia, ya que el trabajo, la educación, el comercio, los servicios de salud, las actividades sociales y culturales, se realizan de manera digital.

A escala mundial el multilateralismo debe atender la inseguridad cibernética que frena el desarrollo, particularmente en los países emergentes que se mantienen a la zaga.

En el 2020 la Secretaría de la Función Pública, la Condusef, el SAT, Banxico, el ISSSTE, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, los bancos y millones de ciudadanos fueron víctimas de ataques cibernéticos. Es mucho lo que falta por hacer en México para blindar a las instituciones tanto públicas como privadas de nuevos ciberataques, así como a las personas en general. Es urgente combatir los hackeos, la vulneración de datos, las extorsiones, softwares maliciosos, las fallas e intermitencias intencionales, el robo de datos, etc., ya que, desafortunadamente, se está ante un riesgo real derivado del mundo virtual.