El nuncio apostólico, Franco Coppola, señaló en el municipio de Aguililla que la justicia es lo único que garantiza la paz verdadera.
Consideró que su visita no es un desafío de la iglesia católica al crimen organizado, sino un acompañamiento a las víctimas de la violencia.
Dijo no temer por su vida, ya que se encomendó a sus ángeles y es Dios el que decide sobre él.
Adelantó que si obispos de otras regiones de la entidad también azotadas por la violencia, le piden su presencia, acudirá como lo hizo en este caso de Aguililla.
El nuncio apostólico recorrió la carretera Apatzingán-Aguililla e hizo altos en las comunidades de esa zona donde saludó a los habitantes que ya lo esperaban.
Como parte de su mensaje de paz, justicia y reconciliación, el embajador de El Vaticano, se hizo acompañar del obispo de Apatzingán, Cristóbal Ascencio García, religiosas y laicos de esa Diócesis, pero sin escoltas, como ya lo había advertido.
Un par de patrullas con personal de la Policía de Michoacán, se mantuvo a distancia, vigilante, del convoy de periodistas y religiosos.
Coppola fue recibido en la glorieta de acceso a la cabecera municipal de Aguililla, donde ya lo esperaban los habitantes y el párroco del lugar.











