Akobo * El Universal. Dos años de sequías, la consiguiente hambruna y enfrentamientos tribales en este poblado de Sudán y las regiones circundantes han dado lugar a una nueva crisis humanitaria africana.
La misión de las Naciones Unidas en Sudán califica este pueblo polvoriento de chozas de paja ''el lugar más hambriento del planeta'' y las escenas de niños esqueléticos y ancianos debilitados anticipan una tragedia inminente.
El Programa Mundial de Alimentos cuadruplicó sus niveles de asistencia de enero a marzo y ahora está alimentando a 80 mil personas en el área.
Sin embargo, aún así, niños con brazos macilentos, costillas protuberantes y estómagos hinchados, colmaban este jueves la sala de un hospital, mientras en las afueras del pueblo de Akobo, en el sur del Sudán, los ancianos yacían postrados a la sombra, demasiado débiles como para caminar.
Las agencias internacionales de ayuda se preparan para lo peor. Aunque se materialicen las lluvias primaverales este año, la cosecha no llegará hasta el otoño.











