La reforma laboral avanza

La reforma laboral avanza

Una de las reformas jurídicas más relevantes de las últimas décadas está avanzando de forma que podría calificarse como casi exitosa a lo largo y ancho de la República. Aunque el fragor noticioso y la discordia que caracterizan a la República no permitan verlo con claridad, la reforma laboral que inició en 2017 con importantes cambios a la Constitución, que fue seguida en 2019 por una Ley Federal del Trabajo integralmente reformada, y que al día de hoy incluye temas novedosos en materia de subcontratación (outsourcing) y de teletrabajo, se está aplicando con buenos resultados en un número creciente de entidades federativas y a nivel federal.

Una de las principales apuestas de la reforma laboral consiste en la figura de la conciliación obligatoria antes de poder acudir ante los nuevos órganos jurisdiccionales que están poco a poco sustituyendo a las antiguas Juntas de Conciliación y Arbitraje. Entre noviembre de 2020 y enero de 2022 se habían celebrado casi 18 mil convenios de conciliación en el país, los cuales abarcan montos para trabajadores y patrones que suman más de 3,600 millones de pesos. Casi el 70% de los asuntos laborales del país se están resolviendo en la etapa de la conciliación y dentro de ellos casi un 80% se concluyen en la primera audiencia.

Lo más sorprendente es que el esquema de la conciliación está permitiendo resolver los asuntos en un tiempo realmente breve en comparación con los muy tardados procedimientos que se verificaban en las Juntas de Conciliación y Arbitraje, antes de la puesta en funcionamiento de la reforma laboral.

Más allá de los datos específicos, lo que tales números demuestran es que se está comenzando a crear una nueva cultura laboral, más afín a la conciliación y menos proclive a prolongar durante años los pleitos.

También la reforma laboral ha mejorado la vida interna de los sindicatos. Se han legitimado, bajo las nuevas reglas de la reforma, casi 3 mil contratos colectivos de trabajo y se ha consultado, en ejercicios de democracia sindical, a más de un millón de trabajadores.

En materia laboral no se puede echar las campanas al vuelo y quedan largos trechos todavía por recorrer, pero algunos (modestos) pasos se están dando en la dirección correcta.