El Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que hacer frente a la débil gobernabilidad, corrupción y la evasión de impuestos, es clave para dejar que las fuerzas del mercado prevalezcan para superar la percepción de una distribución injusta de los beneficios del comercio y tecnología.
En la Agenda Mundial de Políticas (AMP) presentada por la directora gerente del organismo, Christine Lagarde, titulada “Responsabilidad conjunta, recompensas compartidas”, y que entregará al Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI), señaló que para sortear estos desafíos se requiere construir economías más resilientes e inclusivas.
Se pone de relieve que las políticas macroeconómicas, junto con las reformas estructurales, deberían asegurar crecimiento y estabilidad, a la vez que se reduce la desigualdad y se gestionan los efectos secundarios transfronterizos.
Se considera que los países deben garantizar que la política macroeconómica sea capaz de lidiar con los choques externos, a que las oportunidades puedan empoderar a las personas a través del acceso a educación de calidad, capacitación, salud, infraestructura, finanzas y empleos sobre todo para los jóvenes y mujeres.
Las políticas también deben fortalecer competencia en el mercado, alentar innovación y facilitar movilidad laboral.
También hace un llamado a trabajar de manera coordinada en desafíos globales más amplios y en acciones conjuntas más fuertes, ya que es esencial para enfrentar los desafíos que cada vez son más amplios y que ningún país solo podrá gestionar como el cambio climático y demográfico, las tensiones comerciales y geopolíticas y la migración.
Debemos encontrar maneras de compartir los beneficios y abordar las interrupciones de las transformaciones digitales sin fronteras, incluyendo los riesgos cibernéticos y la falta de control de los datos personales, ponderó.











